El personal, muy muy amables
El ruido, música sin parar en la alberca y en la playa. Imposible descansar en Santa Paz, no hay un solo lugar con silencio.
Es irreal que, en un hotel de ese nivel y precio, haya que bajar temprano a apartar camastro, increíble!!! Y peor aún que la excusa de eso es que hay gente que paga por estar ahí por el día. Un hotel de ese tamaño y categoría debería garantizar a sus huéspedes un lugar en la playa o en la alberca. Y bueno, más de 200 pesos por una cerveza es un abuso fuera de lugar que no tiene justificación.
Los cuartos bien pero justitos, pequeños. El desayuno no es muy bueno, nada que resaltar.